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El puente que debe transformarse en esperanza

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El Puente Chilina, esa enorme estructura que une los distritos de Alto Selva Alegre y Cayma, nos pone frente a una realidad que ya no podemos ignorar. De un tiempo a esta parte, este lugar se ha convertido en el escenario de constantes suicidios en Arequipa. Esto ya no es solo una suma de tragedias alarmantes, sino un problema de salud pública urgente que nos obliga a actuar para proteger la vida de las personas.

La falta de un cerco perimétrico en toda su extensión peatonal transforma este viaducto en un punto de extrema vulnerabilidad. Esta carencia física es el reflejo de otra aún más grave: la ausencia de una política de Estado en salud mental que priorice la prevención y el cuidado de los ciudadanos. Detrás de cada dolorosa pérdida, que hoy se cuenta por semanas, hay un sufrimiento profundo que exige dejar de ser espectadores, restringir los accesos de riesgo y construir redes de apoyo accesibles y compasivas para salvar vidas.

Es fundamental subrayar que el su1cid1o se puede prevenir. Lejos de ser el resultado de un único detonante o una decisión simplista, responde a una compleja acumulación de factores biológicos, psicológicos y sociales que saturan la capacidad de resistencia de una persona. Centrar la atención en la infraestructura de la ciudad es solo una parte de la solución; la verdadera prevención radica en fortalecer los Centros de Salud Mental Comunitaria (CSMC), asegurar que la ayuda llegue a tiempo y capacitar a la ciudadanía para detectar las señales de alerta en amigos y familiares.

Salvar vidas en Arequipa es tarea de todos. El Estado debe asegurar ayuda psicológica gratuita y presupuesto real, mientras que nosotros, en el día a día, debemos aprender a escuchar a los demás con el corazón y sin juzgarlos. Desde la antigüedad, la humanidad ha construido puentes para conectar mundos, salvar distancias y abrir horizontes hacia una vida mejor. Estas obras nacieron para unirnos, jamás para convertirse en el último escenario donde un ser humano decide poner fin a su existencia.