El encuentro no solo analizó las tendencias globales, sino que las contrastó con la realidad local. Uno de los momentos clave estuvo a cargo del abogado Orlando Achahui Gutiérrez, quien puso el foco en el impacto fiscal sobre las empresas emergentes: «Vemos la tributación no desde el punto de vista técnico, sino desde el sostenimiento de una empresa. Esta no debe ahogar los nuevos emprendimientos», enfatizó Achahui, alertando sobre la necesidad de un sistema de impuestos que deje respirar a quienes recién empiezan.
Asimismo, el especialista conectó el cumplimiento de los impuestos con la responsabilidad política actual, recordando quién financia realmente al Estado: «El mundo de las finanzas es cómo van a financiar sus proyectos los actuales candidatos, porque somos los que contribuimos los que vamos a sostener sus proyectos», advirtió con firmeza.
El abogado Achahui también puso el dedo en la llaga al analizar la competitividad de la región, afirmando que «el profesional arequipeño está rezagado a comparación del profesional de la capital de la república». Para responder a este desafío, el foro contó con la ponencia de Graciela Rodríguez Ferre, ejecutiva limeña especializada en Gestión Humana y transformación organizacional. La especialista explicó que, frente a este rezago, las empresas deben adoptar de inmediato las nuevas tendencias globales de talento si quieren competir.
El evento organizado por SKY Consultores dejó en claro que la digitalización y el contexto actual obligan a un cambio de chip en los otros dos pilares del motor empresarial:
- Finanzas predictivas: Ya nadie confía en presupuestos anuales estáticos. Las empresas modernas los recalculan mes a mes para ganarle a la inflación. Además, el financiamiento se ha vuelto «verde»: si un negocio no cumple con criterios éticos y ambientales (ESG), conseguir capital es casi imposible.
- La Inteligencia Artificial ya trabaja en serio: La IA dejó de ser una herramienta para redactar correos. Hoy revisa contratos legales y hace balances bancarios en segundos. Esto viene acompañado del movimiento No-Code (software que permite a administradores crear sistemas sin saber programar) y de un enfoque donde la ciberseguridad ya es prioridad del gerente, no solo del técnico.
El foro cerró con una conclusión clara para el empresariado mistiano: en un entorno hipertecnológico y de fiscalización estatal en tiempo real, quedarse estático es el peor camino. La innovación, el cuidado del talento y una tributación justa son las únicas vías para habitar con éxito el mercado del mañana.

