Su interés en la política nació a raíz del trabajo de su padre, quien se desempeñaba como dirigente social de familias que se asentaron en el cono norte de la región Tacna. Nos referimos a la abogada tacneña de profesión, Betssy Chávez Chino, una mujer que a los 33 años fue presidenta del Consejo de Ministros del Perú y que al poco tiempo ese cargo la llevaría al abismo. Ahora ella ha provocado que México y Perú esten en un ring de combate diplomático.
Nació el 3 de junio de 1989 en el distrito de Ciudad Nueva, región Tacna. En el 2007 eligió estudiar Derecho y Ciencias Políticas en la Universidad Nacional Jorge Basadre Grohmann. Culminó su carrera con éxito, sin embargo en el 2022 surgieron cuestionamientos de que su tesis habría sido producto de un plagio. Tras una evaluación por software se detectó que tenía 49% de nivel de copia de otros trabajos. Este escándalo no se confirmó en su totalidad.

Llegó hasta el Poder Ejecutivo tras una larga trayectoria en la política. En 2014, fue candidata a la consejería regional de Tacna, por Alianza para el Progreso; sin embargo no tuvo éxito. Eso no le bastó para rendirse. En el 2021 con el partido de Perú Libre, postuló para ser congresista por Tacna en las elecciones generales. Obteniendo un lugar en el parlamento. Con 8 mil 472 votos fue posesionada el 27 de julio del mismo año.
Ministra de Trabajo, Ministra de Cultura y finalmente Premier
El expresidente, Pedro Castillo Terrores, el hombre cajamarquino de camisa blanca y su fiel sombrero, nombró a Betssy Chávez como ministra de Trabajo y Promoción del Empleo el 06 de octubre del 2021. En esa gestión fue cuestionada por los medios al presuntamente haber autorizado una huelga de los controladores aéreos, que ocasionó que en Semana Santa los vuelos se cancelarán. Por tal motivo, el legislativo aprobó su censura con setenta y un votos a favor. Alegaron incapacidad de gestión y negligencia en su actuación. Sin otra opción, presentó su renuncia el 28 de mayo.

Censurada y sin poder, el mismo año, pero el 05 de agosto, Pedro Castillo nuevamente la juramentó, pero como ministra de Cultura. Betssy afirmó a la prensa que su despido de la cartera de Trabajo no le impide asumir la cartera de Cultura, por el cual mantuvo ese cargo hasta el 25 de noviembre del 2022, ya que ese mismo día se convertiría en la nueva presidenta del Consejo de Ministros del Perú. En poco tiempo la mujer de sangre tacneña ocupó uno de los cargos más importantes de una nación, pero aún no sabía que aceptarlo le traería grandes dolores de cabeza.
Golpe de Estado
Casi al mediodía del miércoles 7 de diciembre del 2022, el entonces presidente Pedro Castillo con manos temblorosas y visiblemente sudorosas, a través de un mensaje de la nación disolvió el Congreso de la República del Perú. En ese mismo instante el Parlamento cerró sus puertas con candado y el nombre de la expremier quedó vinculado a los hechos que precipitaron la caída del Gobierno. Por lo tanto, la funcionaria de Castillo fue acusada de participar en el intento de autogolpe de Estado.
Renunció pocas horas después del mensaje a la nación de Castillo Terrones, intentó deslindarse de responsabilidades que sabía que la podrían llevar a prisión. Sin embargo, al poco tiempo, la Fiscalía allanó el despacho de la presidencia del Consejo de Ministros en busca de pruebas que vinculen a Betssy y a otros exfuncionarios. Fue acusada junto al exmandatario por los delitos de rebelión y conspiración. Al día siguiente, el Ministerio Público ordenó el allanamiento de su vivienda por presuntos actos de corrupción cuando era funcionaria del gobierno de Pedro Castillo.

Su detención por presunta conspiración y rebelión
El 20 de junio de 2023 marcó el punto más crudo de su declive político. Aquel día, el juez César San Martín ordenó su prisión preventiva por 18 meses y dispuso su “inmediata captura”. La expremier tacneña fue llevada a prisión mientras la Fiscalía afinaba su tesis por conspiración y rebelión. Desde el 4 de marzo de este año, Chávez asistía tres veces por semana a las audiencias, reiterando tajantemente ante cada magistrado que no había participado del intento de autogolpe. Su versión, sin embargo, era poco escuchada por los hombres de justicia.
Durante el traslado a la audiencia del juicio oral contra Pedro Castillo y sus exministros por el presunto delito de rebelión, el 13 de marzo, la expremier Betssy Chávez denunció haber sido víctima de presunto abuso por parte de las autoridades penitenciarias. Según su versión, durante el trayecto en una ambulancia, el vehículo realizó movimientos bruscos mientras ella se encontraba en el interior. Afirmó que esto le provocó caídas y le generó hematomas en el rostro, brazos, piernas y otras partes del cuerpo.

Su abogado Raúl Noblecilla denuncio que su patrocinada habría sido victima de tortura y a través de su cuenta “X” difundió imágenes del estado físico de la expremier, donde se pudo observar múltiples lesiones en su cuerpo.
Huelga de Hambre
La estancia en prisión la empujó a una acción extrema, inició una huelga de hambre sin alimentos ni agua, para denunciar presuntos maltratos, hostigamiento y amenazas de muerte en el penal Santa Mónica. Su medida de protesta duró doce días y terminó con su ingreso a la Clínica Cayetano Heredia, por un cuadro de deshidratación severa.
Ese episodio, reabrió el debate sobre los límites del sistema penal peruano. Fue en ese momento que el Tribunal Constitucional intervino. El máximo intérprete de la Carta Magna determinó que Chávez había permanecido ocho días recluida sin mandato vigente, con resoluciones judiciales mal realizadas y fuera del plazo legal. Declaró fundado un habeas corpus, anuló la prolongación de prisión preventiva y dispuso su excarcelación inmediata.

La Fiscalía, ante la resolución del Tribunal Constitucional, optó por desistir una nueva medida de prisión preventiva señalando que “No es procedente”. Y así, en septiembre de 2025, Betssy Chávez salió en libertad. Estando fuera se dirigió a la tierra que la vio nacer y agradeció a sus seguidores por apoyarla. Al poco tiempo anunció que estaba decidida en convertirse en la futura presidenta del país.
Refugio en la embajada de México
El primer registró por el cual Betssy Chavez habría intentado buscar asilo político, fue minutos después del fallido autogolpe de Estado de Pedro Castillo, el 7 de diciembre de 2022. Chávez habría intentado buscar refugio en la embajada mexicana de Lima. Su chofer, Cristian Martínez Valencia, declaró que ella le pidió dirigirse con urgencia a la sede diplomática. Chávez lo negó, solicitó incorporar un informe de geolocalización del vehículo oficial y aseguró que su destino real era su vivienda. Aun así, la sospecha permanece.
Tres años después, lo que negó en un primer momento se volvió realidad. En noviembre de 2025, ya en libertad y afiliada al partido Todo con el Pueblo, con el que esperaba participar en las elecciones generales de 2026, Chávez finalmente concretó lo que negó en 2022. Ingresó a la embajada de México para solicitar asilo político. El canciller Hugo de Zela, confirmó la noticia y el país estalló en discusiones diplomáticas. Perú rompió relaciones con el gobierno de Claudia Sheinbaum y México, por su parte, defendió su decisión recordando que conforme a la Convención de Caracas, es el Estado receptor quien determina si existe persecución política. Y consideró que en el caso de Betssy Chávez sí la había.

México sostuvo que la medida no constituía un acto inamistoso, sino que era coherente con su “tradición humanista” de proteger a perseguidos políticos. Pero el presidente José Jerí, lo interpretó como una intromisión en la soberanía nacional. Por el momento, el Gobierno peruano realiza un análisis exhaustivo para definir si otorga o no el salvoconducto a la ex premier. Betssy Chávez se encuentra a la espera, desde el 3 de noviembre, para descubrir si viajará o no a México.
Congreso no alcanzó los votos para inhabilitar por 10 años a la expremier
El pasado primero de julio la Subcomisión de Acusaciones Constitucionales del Legislativo, aprobó denunciar constitucionalmente e inhabilitar por 10 años a Betssy Chávez por el fallido golpe de Estado. Esta medida pasó al pleno este último miércoles, pero pasó lo impensado. Con 63 votos a favor, 20 en contra y 4 abstenciones, el Congreso rechazó el predictamen y lo mandó al archivo.
Todo indicaría que esta historia aún está lejos de acabar.

