El silencio de una lengua es el silencio de toda una historia. Mientras el bullicio comercial del Centro Histórico de Arequipa sigue su ritmo acelerado de bocinas y ofertas al paso, en los pasillos de la Universidad Nacional de San Agustín (UNSA) se gesta una resistencia silenciosa: un encuentro urgente para evitar que el quechua, el aimara y el resto de nuestras lenguas originarias en peligro se apaguen para siempre. Este no es solo un evento académico de pizarras y carpetas; es un intento vital por mantener viva la memoria de millones de peruanos que aún custodian el legado de nuestros pueblos indígenas.
La UNSA como trinchera cultural
Los próximos 16 y 17 de julio de 2026, las salas Atenas y Mariano Melgar de la UNSA, ubicadas en el corazón de la calle San Agustín, se transformarán en el epicentro de este debate histórico. Bajo el nombre de «Seminario Nacional de Lingüística Andina y Literatura Peruana Contemporánea», destacados expertos, investigadores y docentes de todo el país se reunirán con un solo propósito: discutir y trazar estrategias reales para salvar nuestro legado lingüístico.
Al caminar por el campus se respira una expectativa distinta. Los investigadores con los que conversé en los pasillos coinciden en que no vienen a hablar solo de gramática o teoría fría. Pondrán sobre la mesa la realidad de los estudiantes que, por fin, están recibiendo una educación acorde a su cultura. Se trata de un diálogo urgente: la ciencia moderna encontrándose con el saber ancestral de la agricultura, la medicina tradicional y la organización social de las comunidades.
De la ley a las aulas: el examen de los maestros
Detrás de cada ponencia y debate hay un esfuerzo humano e institucional que busca hacer justicia. La Educación Intercultural Bilingüe (EIB) en el Perú ha dejado de ser una promesa improvisada. Hoy se sostiene sobre políticas nacionales del Ministerio de Educación que exigen que las escuelas respeten la lengua de sus alumnos, una decisión construida mediante procesos de consulta previa con las principales organizaciones indígenas del país.
Lo más valioso de este sistema es su impacto real en el salón de clases. Para que una escuela califique como bilingüe, el Estado ahora exige que sus profesores y directores dominen obligatoriamente la lengua originaria de la zona.
Esta exigencia se siente con fuerza estos días en Arequipa. En las aulas del colegio Inmaculada Concepción, decenas de maestros rinden su Evaluación de Dominio de Lengua Indígena. Hasta el sábado 8 de agosto de 2026, comisiones especializadas evaluarán el dominio oral y escrito de los profesores en lenguas como el quechua (en sus variantes chanka y collao) y el aimara. Ver a un maestro responder con fluidez estas pruebas es la garantía de que los niños del ande arequipeño tendrán en frente a alguien que realmente los entiende, los escucha y los valora.
El derecho a existir en nuestro propio idioma
Al escribir estas líneas, me detengo a pensar: ¿qué es el Perú sin sus lenguas? Sería un país incompleto, sordo a sus propias raíces. Cuando un docente aprueba su evaluación y se certifica para enseñar en su lengua materna, no solo está cumpliendo con un trámite laboral; le está devolviendo la dignidad al niño del sector rural que, por generaciones, sufrió la discriminación de un sistema que solo le hablaba en castellano.
Este 16 y 17 de julio, Arequipa será testigo de un acto de resistencia cultural en la UNSA. Queda abierta la invitación para ser parte de este hito y escuchar las voces que se niegan a ser silenciadas. Porque, al final del día, defender nuestras lenguas originarias no es mirar al pasado con nostalgia; es construir un país donde todos tengamos el derecho de hablar, aprender y existir en nuestro propio idioma.
Detalles del evento:
- Fechas: 16 y 17 de julio de 2026.
- Lugar: Salas Atenas y Mariano Melgar de la UNSA (Calle San Agustín 106).
- Inscripciones: Disponibles en las cajas de la universidad (S/. 20.00 para estudiantes y S/. 40.00 para público general).

