A las puertas de celebrarse el bicentenario del glorioso Colegio Nacional de la Independencia Americana —emblemática institución de Arequipa fundada por el libertador Simón Bolívar—, recordamos un pasaje clave de su historia. La Revolución de 1950 comenzó justamente allí, como una protesta escolar, y terminó convirtiéndose en una gran rebelión popular contra la dictadura del general Manuel A. Odría.
Aunque los violentos enfrentamientos ocurrieron entre el 12 y el 16 de junio de ese año, la historia se cuenta de forma muy distinta según el lado de la barricada desde donde se mire. Por un lado, está la perspectiva civil del entonces estudiante Luis Eduardo Podestá Núñez en su libro 4 días de junio 1950; por el otro, el testimonio militar del entonces teniente Napoleón Sosa Gómez Sánchez en su obra La revolución de Arequipa de 1950, la verdadera historia. Al comparar ambos relatos, descubrimos que están de acuerdo en qué pasó, pero no en cómo se vivió.

Las coincidencias: Lo que nadie discute
Ambos autores se ponen de acuerdo en los momentos clave que desataron la violencia:
- El inicio: Todo comenzó el lunes 12 de junio en el Colegio Independencia Americana. Los alumnos se declararon en huelga para pedir mejoras en su educación y la salida del director.
- El error de la autoridad: Al día siguiente, el prefecto de Arequipa, Daniel Meza Cuadra, ordenó desalojar a los jóvenes a la fuerza. El coronel Sosa, que en ese tiempo era un joven teniente enviado a recuperar el colegio, admite en su libro que esa orden fue prepotente y faltó diplomacia.
- El estallido del pueblo: Los soldados usaron balas de fogueo para asustar, pero el ruido alarmó a los vecinos. Cuando un albañil murió cerca del colegio por un disparo real, la gente se indignó. Las campanas de la catedral tocaron para reunir al pueblo y empezó la huelga general.
- La guerra en las calles: Durante cuatro días, Arequipa se convirtió en un campo de batalla. Los ciudadanos consiguieron armas asaltando clubes de tiro distritales y locales policiales. Ambos lados sufrieron pérdidas: Sosa confirma que murieron 20 civiles y 13 militares. Además, los dos autores expresan un gran respeto por Francisco Mostajo, el líder civil de la protesta.

Las diferencias: Dos formas de ver la pelea
Las discrepancias aparecen cuando cada uno explica las razones y el comportamiento de los bandos en conflicto:
¿Por qué protestó la gente?
- El punto de vista civil (Podestá): Dice que el pueblo actuó de forma valiente y espontánea para defender a los estudiantes. Resalta el apoyo de las vendedoras del Mercado San Camilo, quienes rompieron el toque de queda para llevar comida y abrigo a los jóvenes atrincherados. Para él, los ciudadanos solo se defendieron de los abusos del gobierno.
- El punto de vista militar (Sosa): Aunque acepta que el pueblo estaba molesto, afirma que la situación empeoró porque líderes políticos aprovecharon la huelga escolar para dar discursos incendiarios y atacar al presidente Odría.

¿Cómo actuó el Ejército?
- El punto de vista civil (Podestá): Muestra a los militares como un grupo opresor que recibió órdenes del gobierno central para aplastar la rebelión a toda costa y sin importar las vidas humanas.
- El punto de vista militar (Sosa): Muestra el lado humano y difícil de los soldados. Sosa cuenta que fue una experiencia muy dura porque, en el primer día de pelea, se encontró cara a cara con sus propios excompañeros de colegio en el bando de los manifestantes. También recuerda el dolor de ver morir a sus compañeros de armas, como el subteniente Murillo y el soldado Charaja, quienes cayeron por disparos de francotiradores civiles.
El final de la historia
La presión de la gente obligó a renunciar al prefecto Meza Cuadra y el gobierno tuvo que buscar la paz mediante una Comisión de Reconciliación. Esta revolución demostró que el pueblo organizado podía frenar los abusos de una dictadura, pero dejó una herida profunda. Como relata el coronel Sosa, cuando las armas se callaron, quedó un resentimiento muy largo de los arequipeños hacia los militares por la tragedia vivida en las calles de la Ciudad Blanca.
Bibliografía recomendada
Para profundizar en los hechos de este episodio histórico, se sugiere revisar los testimonios directos de los protagonistas:
- Podestá Núñez, L. E. (s.f.). 4 días de junio 1950. (Testimonio y memoria desde la perspectiva del movimiento estudiantil y civil en Arequipa).
- Sosa Gómez Sánchez, N. (2022). La revolución de Arequipa de 1950, la verdadera historia. Arequipa: Edición del autor. (Testimonio histórico-militar del coronel de Ejército en retiro sobre las operaciones de las fuerzas del orden)

