Las podas realizadas sin criterios técnicos pueden debilitar los árboles urbanos y convertirlos en un peligro potencial para la población, advirtió el ingeniero forestal y arborista profesional Guillermo Gonzales Scheggia, en diálogo con el programa Infoplantas de radio Yaraví.
El especialista explicó que los llamados “árboles mochados”, aquellos a los que se les elimina gran parte de su estructura y se deja únicamente el tronco sin una justificación técnica, pueden presentar riesgos debido a que pierden estabilidad y capacidad de recuperación.
“Es riesgoso porque el árbol podado queda debilitado y afectado en su estructura. Para recuperar su masa foliar y realizar fotosíntesis, sacrifica parte de su estructura. Las nuevas ramas que brotan no tienen un adecuado anclaje al tronco y con el tiempo pueden caer; por eso un árbol mochado puede volverse peligroso a corto o mediano plazo”, explicó.
Gonzales señaló que la poda debe ser una de las últimas labores de mantenimiento que recibe un árbol urbano y siempre debe responder a una evaluación técnica que determine cuándo, cómo y por qué intervenirlo. Agregó que a diferencia de otros países donde existen temporadas establecidas para estas labores, en el Perú cada poda debe ser planificada según las condiciones y necesidades del árbol.
En ese sentido, destacó la importancia de que las municipalidades cuenten con un inventario forestal que permita conocer la cantidad y calidad del arbolado urbano, así como establecer una adecuada gestión y mantenimiento de estos espacios verdes.

