La propietaria de la vivienda, denunció que, a pesar de haber realizado los reportes de manera inmediata, la empresa prestadora del servicio no ha enviado cuadrilla alguna para solucionar el problema. “Ya son cuatro días. Hemos llamado una y otra vez, pero no recibimos una solución. Estamos desesperados porque el olor es insoportable”, manifestó.
Las consecuencias del colapso del desagüe han sido devastadoras para el núcleo familiar. Según el testimonio de la denunciante, son dos las habitaciones más afectadas. La situación es crítica especialmente en uno de los dormitorios, donde todos los muebles —entre camas, roperos y colchones— han quedado completamente inservibles debido al contacto con las aguas residuales.
Precisamente, los fuertes olores que emanan de las aguas estancadas han comenzado a pasar factura a la salud de los integrantes del grupo familiar. Todos presentan síntomas de malestar general, lo que aumenta el riesgo de contraer enfermedades infecciosas propias de este tipo de emergencias.
Hasta el cierre de esta nota, Sedapar no había emitido ningún comunicado respecto a este caso en particular, ni se había presentado personal en el lugar para iniciar los trabajos de reparación o limpieza. La familia afectada hace un llamado urgente a las autoridades de la empresa y al municipio distrital para que intervengan de inmediato y salvaguarden su salud e integridad.

