Carla y Nicanor eran técnicos en enfermería. Se conocieron durante sus prácticas en un centro de salud de Paucarpata. Desde marzo de este año mantenían una relación sentimental.
Poco después, Carla quedó embarazada. Cuando se lo contó, Nicanor le pidió que abortara. Ella se negó. Quería tener a su bebé y formar un hogar. Esa decisión le costó la vida.
Según la Fiscalía, el joven ideó un plan para matarla si no lograba convencerla de interrumpir el embarazo.
La cita que terminó en tragedia
El 3 de julio, Nicanor citó a Carla en un lote perteneciente a su padre. Le dijo que allí comenzarían una vida juntos. Carla llegó con ilusión, llevando algunas de sus cosas personales. No sabía que él ya la esperaba con bolsas negras, costales y cinta de embalaje.
Luego de una discusión, Nicanor la atacó. La estranguló con las manos, le cubrió la cabeza con una bolsa plástica y la amarró con cinta. Ató sus manos. Carla intentó defenderse y logró golpearlo, pero no logró escapar.
El agresor introdujo su cuerpo en un costal y solicitó un taxi por aplicativo. Cuando el conductor notó el peso y preguntó qué llevaba, Nicanor respondió que era “carne de alpaca”.
El hallazgo del cuerpo y la denuncia clave
La mañana del 4 de julio, el cuerpo de Carla fue encontrado en el paradero “Y”, a la altura del kilómetro 22 de la antigua carretera Arequipa–Puno. La necropsia confirmó que murió por asfixia por sofocación.
Ese mismo día por la tarde, el conductor del taxi reconoció el caso por las noticias. Se presentó ante las autoridades y brindó su testimonio. Su declaración fue clave para ubicar y detener a Nicanor, quien fue capturado en flagrancia.
Prisión preventiva por feminicidio
El martes 8 de julio, se realizó la audiencia de prisión preventiva. Nicanor Vilca Flores se acogió al silencio. No quiso declarar. La jueza Jenny Arias Pérez ordenó 9 meses de prisión preventiva mientras continúan las investigaciones.
La Fiscalía sustentó el pedido con pruebas graves y fundadas. Indicó que el acusado no tiene arraigo laboral ni familiar —su contrato laboral venció el 30 de junio, no tiene hijos ni personas a su cargo— y que el lugar del crimen no corresponde a su domicilio, lo que incrementa el riesgo de fuga.
De ser hallado culpable, podría recibir más de 20 años de prisión por el delito de feminicidio agravado.
Carla quería ser madre. Su decisión fue respetar la vida de su bebé. La mataron por eso.
Carla tenía 25 años, un embarazo de cuatro meses y muchos sueños por cumplir. Confiaba en quien le prometió formar una familia. Pero él respondió con violencia. Le arrebató la vida a ella y a su bebé.

