La exministra Betssy Chávez solicitó al presidente José María Balcázar la emisión de un salvoconducto para viajar a México, donde recibió asilo, al señalar que necesita atención médica especializada debido al deterioro de su estado de salud.
Su abogado, Raúl Noblecilla, indicó que la permanencia de Chávez en la Embajada de México limita el acceso a tratamientos oportunos y afirmó que salir de la sede diplomática sin la autorización correspondiente pondría en riesgo su libertad.
Además, la defensa sostuvo que otorgar el documento sería un acto de legalidad y humanidad, y consideró que la medida también contribuiría a mejorar las relaciones diplomáticas entre Perú y México.
Sin embargo, en mayo la Segunda Sala Constitucional de Lima rechazó el hábeas corpus presentado para obtener el salvoconducto, al determinar que no existe una amenaza cierta contra sus derechos y que el trámite continúa en evaluación por la Cancillería.

