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Frente a la polarización electoral, Mons. Javier Del Río afirma: «El Corpus Christi une a una Arequipa diversa en una sola fe»

En un contexto marcado por la división, miles de fieles, colegios y movimientos sociales se congregaron en la Plaza de Armas para dar un mensaje de reconciliación y tender puentes

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Anoche, mientras el panorama político y electoral expone profundas grietas en la sociedad, la celebración del Corpus Christi se transformó en una histórica expresión de unidad para la Ciudad Blanca. Miles de fieles católicos abarrotaron la Plaza de Armas en una multitudinaria muestra de fe, enmarcada por el colorido y la tradición de las alfombras florales.

La ceremonia, liderada por el Arzobispo de Arequipa, Mons. Javier Del Río Alba, junto al obispo auxiliar Mons. Raúl Chau, comenzó a las 6:00 p.m. en el atrio de la Basílica Catedral, donde se instaló un estrado para el oficio litúrgico. Este encuentro reunió, en pleno Centro Histórico de la ciudad, a las máximas autoridades civiles, políticas y militares de la región, junto a delegaciones de parroquias, hermandades y más de una treintena de instituciones educativas y movimientos apostólicos.

Durante su homilía, el prelado abordó con firmeza la coyuntura social: “La diversidad enriquece a la Iglesia y a la sociedad, pero jamás debe convertirse en motivo de división. Frente a la polarización, la Iglesia debe ser un signo de esperanza”, enfatizó.

Asimismo, el Arzobispo recalcó que esta festividad es una oportunidad idónea para eliminar la exclusión, mejorar la comunicación ciudadana y tender puentes que eviten los conflictos sociales y familiares.

El emblemático evento logró integrar con éxito el arte de las alfombras florales, elaboradas por estudiantes de los principales colegios de la ciudad —como San José, De La Salle y el Anglo Americano Prescott—, con la participación activa de las Fuerzas Armadas y comunidades religiosas,  una confluencia que demostró que, más allá de las diferencias, la fe en la región camina en un solo sentido.