La Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), a través de un comunicado, se retractó públicamente y confirmó que el material electoral abandonado no contó con resguardo policial durante su traslado. La entidad corrigió su versión inicial, en la que se aseguraba la presencia de un efectivo de la Policía Nacional del Perú y un fiscalizador, hecho que ahora reconoce no ocurrió.
La institución informó que tomó conocimiento de la situación tras lo expuesto por el presidente del Jurado Nacional de Elecciones (JNE), Roberto Burneo, durante su participación en la Comisión de Fiscalización del Congreso.
El organismo electoral precisó que Claudia Sandoval, jefa de la Oficina Descentralizada de Procesos Electorales Lima Oeste 3, brindó anoche «información inexacta» cuando explicó en Willax Televisión que un fiscalizador del JNE, así como un policía, habían acompañado el traslado en un taxi de cuatro cajas con cédulas electorales, que fueron posteriormente encontradas abandonadas en una calle de Surquillo.
Frente a esta situación, también anunció que ya inició acciones internas para determinar responsabilidades. “La institución viene llevando a cabo las investigaciones del caso”, señaló, y agregó que adoptará las medidas necesarias para aplicar sanciones conforme a la normativa vigente.

