Lo que debía ser la solución definitiva a semanas de caos vehicular en el ingreso a la «Ciudad Blanca» ha tenido un inicio accidentado. Al mediodía del domingo, el alcalde de Uchumayo, Hardin Abril Velarde, junto a representantes de COVISUR y OSITRAN, habilitaron la estructura estratégica. El objetivo principal era eliminar el cuello de botella que afectaba la conectividad logística y económica de la región, asegurando que el puente cumplía con los estándares para carga pesada y vehículos particulares.
Sin embargo, a pocas horas de su apertura, conductores de semitrailers reportaron serias dificultades para ingresar a la estructura debido al ángulo de la curva de bajada. El «viraje largo» de estos vehículos obliga a realizar maniobras complejas que detienen el tránsito por varios minutos, generando nuevamente retenciones en el carril de ingreso a la ciudad.
La indignación de los usuarios no se hizo esperar. Ciudadanos denunciaron jornadas de mas de 1 hora de espera durante el fin de semana, criticando la falta de presencia policial y la respuesta de COVISUR, que se deslindó de la responsabilidad sobre las vías alternas. «Incompetencia total», señalaron pasajeros afectados que quedaron varados, incluyendo niños y adultos mayores, en lo que califican como una falta de planificación por parte de las autoridades locales y la concesionaria.

