La familia de Carla Lauricelly Chiguay Quispe (24), quien fue asesinada presuntamente por su pareja y luego abandonada dentro de un costal en un paradero de Chiguata, exige justicia tras más de ocho meses de ocurrido el crimen.
Los deudos solicitaron al fiscal Reyne Torres, a cargo del caso, que rectifique la tipificación del delito y formule acusación por homicidio calificado, a fin de que se imponga la pena máxima de cadena perpetua contra el responsable.
“Queremos que lo sustente como homicidio calificado, por la crueldad con la que murió. Fueron dos vidas: la de ella y la de su bebé (…) Pedimos cadena perpetua”, expresó una de sus parientes.
Como se recuerda, el cuerpo de la joven fue hallado en julio de 2025 por un poblador, dentro de un costal. La víctima estaba atada, con signos de asfixia y cuatro meses y medio de gestación

