Tenía solo 24 años, esperaba a su primer hijo con ilusión y fue asesinada brutalmente. El cuerpo de Carla Lauricelly Chiguay Quispe fue hallado la mañana de este viernes 4 de julio dentro de un costal, en un paradero del distrito de Chiguata. Estaba atada, con signos de asfixia y 4 meses y medio de embarazo. Su pareja, quien vivía en la zona, es el principal sospechoso y hasta ahora está no habido.
Carla desapareció el jueves por la tarde, tras salir de su casa en Peruarbo (Cerro Colorado) rumbo a Mariano Melgar para visitar a sus tíos. Esa fue la última vez que su familia tuvo contacto con ella. Horas más tarde, se enteraron por los noticieros del hallazgo de un cuerpo en una zona lejana.
“Estaba tan emocionada por su bebé. Ya había comprado ropa para esperarlo”, contó un familiar devastado.
El hallazgo fue hecho por un poblador que esperaba movilidad. Vio un costal sospechoso cerca de una banca y al revisar, se topó con una escena espeluznante: el cuerpo de una mujer envuelto con cinta, en posición fetal y con la cabeza cubierta con una bolsa. Eran cerca de las 9:40 a.m.
La necropsia confirmó la causa de muerte: asfixia mecánica por sofocación, compatible con un feminicidio. La Fiscalía Especializada en Violencia Contra la Mujer abrió una investigación preliminar y ya tiene en la mira al principal sospechoso: su enamorado, con quien habría tenido contacto en las últimas horas.
Las autoridades presumen que luego de visitar a sus tíos, Carla fue a verlo a su casa en Chiguata, y allí habría ocurrido el crimen. El sujeto está prófugo.
La Policía ya inició su búsqueda, mientras la familia pide justicia y que el caso no quede impune.

