MIRAFLORES. Una profunda indignación y un doloroso contraste social se viven en las calles de Miraflores. El Grupo de Adultos Mayores No Jubilados del distrito ha lanzado un desesperado llamado de auxilio a la población debido a la severa crisis alimentaria que atraviesan.
Se trata de 39 ancianos de 70 años a más que hoy luchan diariamente por conseguir un plato de comida, al no contar con una pensión formal ni ingresos fijos. El presidente de este colectivo, el señor Vicente Addco, denunció públicamente que el grupo no recibe ninguna dotación periódica de alimentos ni canastas básicas. Según detalló, la Municipalidad local limita sus gestiones de apoyo únicamente a celebraciones específicas del año, como el Día del Padre o el Día de la Madre.
Sin embargo, el hambre y la necesidad de subsistir no conocen de fechas festivas. El caso del propio Vicente Adco expone la crudeza del abandono en la tercera edad: sus hijos han fallecido, dejándolo en una completa desprotección familiar, económica y emocional. Al igual que sus compañeros, requiere con urgencia el apoyo solidario de la ciudadanía mediante víveres no perecederos, alimentos de primera necesidad y soporte básico para no quedar en el desamparo total.
Una millonaria pensión frente al desamparo vecinal
Esta alarmante situación de vulnerabilidad sale a la luz en una semana de alta tensión política. Mientras estos 39 abuelitos de Miraflores claman por productos de primera necesidad, el actual presidente encargado de la República, José María Balcázar, ha desatado una ola de rechazo ciudadano tras enviar una carta formal al Congreso solicitando una pensión presidencial vitalicia.
El pedido de Balcázar, que busca asegurar un desembolso mensual de aproximadamente 50,000 soles de por vida, se genera tras haber asumido el mandato interino por un periodo de apenas cinco meses. La abismal diferencia entre los privilegios solicitados por la clase política en tiempo récord y la realidad de los adultos mayores quienes trabajaron toda su vida de manera informal y hoy no tienen qué comer pone en evidencia el profundo desnivel de las políticas de protección social en el país

