Estudiar Medicina implica asumir el reto de comprender el funcionamiento del cuerpo humano, contribuir al cuidado de la salud y poner los conocimientos al servicio de las personas. Para afrontar las exigencias de la formación universitaria y del futuro ejercicio profesional, los estudiantes necesitan desarrollar habilidades que complementen sus conocimientos científicos y les permitan responder a las necesidades de los pacientes.
En ese sentido, Denisse Champin, decana de la Facultad de Medicina de la Universidad Tecnológica del Perú (UTP), destaca cinco aptitudes fundamentales para quienes eligen esta carrera.
Vocación de servicio
La medicina tiene como propósito contribuir al bienestar de las personas y mejorar su calidad de vida. Por ello, la vocación de servicio es una de las cualidades esenciales en la formación de un médico, pues implica comprender las necesidades de los pacientes, actuar con empatía y reconocer la importancia de una atención de salud oportuna y de calidad.
Pensamiento crítico y capacidad de análisis
Comprender la información es tan importante como adquirir conocimientos. Durante su formación, los estudiantes de Medicina deben aprender a examinar datos, contrastar explicaciones y evaluar la evidencia científica antes de llegar a una conclusión. Esta capacidad les permite relacionar conocimientos de anatomía, fisiología y otras disciplinas biomédicas para comprender diferentes situaciones y fundamentar sus decisiones.
Curiosidad y capacidad de investigación
La curiosidad impulsa a formular preguntas, explorar explicaciones y profundizar en los temas de interés. Esta actitud es fundamental para acercarse a la investigación científica y a través de ella aportar al avance en prevención, diagnóstico y tratamiento de enfermedades. Además, promueve el aprendizaje continuo, necesario en una profesión que evoluciona junto con el conocimiento y la tecnología.
Resolución de problemas
El ejercicio de la medicina exige el análisis de situaciones de diferente complejidad, la evaluación de distintas alternativas para responder a las necesidades de cada paciente. Su desarrollo durante la etapa universitaria contribuye a una formación orientada a la toma de decisiones responsables.
Compromiso ético
La formación médica también implica desarrollar principios como el respeto a las personas, la confidencialidad y la responsabilidad profesional. Estos valores comienzan a cultivarse desde la universidad, mediante el cumplimiento de las normas académicas, la honestidad durante las evaluaciones y el reconocimiento de los propios límites de conocimiento.
“Formar médicos implica mucho más que transmitir conocimientos científicos. Es fundamental que los estudiantes desarrollen la capacidad de analizar, investigar y tomar decisiones responsables, sin perder de vista la vocación de servicio y el compromiso ético que exige el cuidado de la salud”, señala Champin.
A través de su propuesta académica, la UTP busca promover una formación que integre los conocimientos científicos con el desarrollo de habilidades y valores esenciales para el futuro ejercicio de la Medicina.

