El Poder Judicial cerró definitivamente el proceso penal contra el expresidente Pedro Pablo Kuczynski por el presunto delito de lavado de activos agravado, relacionado con los aportes recibidos por su partido, Peruanos por el Kambio, durante la campaña electoral de 2016.
La Tercera Sala Penal de Apelaciones Nacional declaró fundado el recurso presentado por la defensa del exmandatario y revocó la resolución de primera instancia que había rechazado el pedido de archivo.
La Fiscalía sostenía que Kuczynski y su entorno habrían utilizado cuatro mecanismos para canalizar irregularmente dinero hacia la campaña: el uso de aportantes falsos para ocultar el origen de los fondos, la recaudación durante actividades partidarias, los préstamos realizados por el expresidente a su partido y el posterior traspaso de dinero entre los administradores de la campaña.
La acusación fiscal también planteaba que estas acciones se habrían realizado en el marco de una organización criminal.
Para la Sala, las conductas atribuidas a Kuczynski no pueden ser sancionadas como lavado de activos porque ocurrieron en 2016, tres años antes de que el financiamiento prohibido de organizaciones políticas fuera incorporado como delito específico en la legislación penal.
Los jueces consideraron que esta diferencia temporal resulta determinante. En consecuencia, concluyeron que los hechos atribuidos son atípicos, es decir, que no encajan en un delito vigente al momento en que ocurrieron.
Cabe indicar que el cierre de este proceso no implica el término de todos los casos judiciales que afronta el expresidente. Kuczynski mantiene otras investigaciones y procesos, entre ellos el caso por presunta colusión relacionado con Odebrecht y el pedido fiscal de ocho años y medio de prisión por el caso IIRSA Norte.

