Tras confirmarse su pase a la segunda vuelta electoral, los candidatos presidenciales Roberto Sánchez y Keiko Fujimori protagonizaron un tenso cruce de declaraciones por la sede del próximo debate. El conflicto inició luego de que Fujimori descartara la provincia de Chota (Cajamarca) como escenario del encuentro, provocando una irónica respuesta de Sánchez: «Si tiene miedo a los asuntos identitarios, entonces yo le tendría que decir que vamos a debatir en Japón. No temo ir a ningún lugar».
Defensa del voto rural
Sánchez defendió firmemente su propuesta de realizar el encuentro en Chota, calificándolo como un acto de respeto hacia el electorado del interior del país. El candidato aseguró representar la voz de los peruanos más pobres y de los pueblos profundos, quechuas, aymaras y amazónicos, añadiendo que adoptó el sombrero chotano como un símbolo político que representa la diversidad de la patria.
La respuesta de Keiko Fujimori llegó desde Chiclayo, donde cuestionó la identidad cajamarquina de su contendiente. «Sánchez no es de Chota, vive en San Borja. Podría ser en su lugar de origen, Huaral, o en el distrito donde vive, San Borja», replicó la lideresa de Fuerza Popular. Asimismo, aclaró que la decisión final sobre el lugar, la fecha y el formato del debate técnico y presidencial corresponderá exclusivamente al Jurado Nacional de Elecciones (JNE).
Denuncias por votos
En otro momento de sus declaraciones, el candidato de izquierda lanzó duras críticas contra su rival, alertando sobre supuestos intentos de compra de votos en las regiones. «Al pueblo no se le compra. El pueblo ya sabe qué es un tupper, ya sabe cuándo te pagan», enfatizó Sánchez en alusión a las campañas anteriores del fujimorismo.
Finalmente, Sánchez anunció que la presentación oficial de su equipo técnico, que incluirá a sus asesores económicos, políticos y voceros de campaña se realizará el próximo miércoles, una vez que el JNE emita la proclamación oficial de los resultados de la primera vuelta.

