El gobierno del presidente José María Balcázar enfrenta una de sus mayores crisis políticas tras la salida estrepitosa de dos piezas clave del Consejo de Ministros: Hugo de Zela, titular de Relaciones Exteriores, y Carlos Díaz Dañino, ministro de Defensa.
El detonante de las renuncias fue la decisión del Ejecutivo de postergar la compra de 24 aviones de combate F-16 a Estados Unidos, una operación estratégica valorada en 3.500 millones de dólares que ya contaba con avances significativos.
El canciller Hugo de Zela, en declaraciones después de su renuncia irrevocable, expresó su total desacuerdo con el «repentino cambio de decisión» del Gobierno. Para el diplomático, esta marcha atrás afecta la credibilidad internacional del Perú y debilita las relaciones estratégicas con socios clave, asimismo acusó a José María Balcazar de haberle mentido al país, debido a que los contratos de la compara de aviones si fueron firmados el día lunes y Balcazar lo negó en los medios de comunicación.
Por su parte, Carlos Díaz Dañino, titular de Defensa oficializó su salida apenas 24 horas después de confirmarse la suspensión de la compra, evidenciando una fractura profunda entre el sector Defensa y la decisión política de Palacio de Gobierno, argumentó que la desición del presidente interino podria comprometer los intereses del país y generar consecuencias de significativa relevancia en su carta.
La Comisión de Defensa del Congreso ya anunció que citará a los ministros salientes y a los responsables de las carteras de Economía para que expliquen los motivos técnicos y financieros detrás de la cancelación de la flota. Por su parte, sectores de la oposición han cuestionado la falta de una hoja de ruta clara en seguridad nacional, mientras que figuras como Vladimir Cerrón han advertido que el manejo de esta adquisición podría derivar en investigaciones por presunta negociación incompatible contra el presidente Balcázar.

