La crisis post-electoral en Perú se agudizó este viernes tras las explosivas declaraciones de Roberto Burneo, presidente del Jurado Nacional de Elecciones (JNE), ante la Comisión de Fiscalización del Congreso.
Después de la denuncia de las 1200 cedulas de votación que aparecieron en un tacho de basura en Surquillo, la ONPE aseguró previamente que la cadena de custodia se mantuvo intacta con presencia policial y fiscalizadores, Burneo fue tajante al señalar que el organismo procesador faltó a la verdad.
Según el JNE, no hubo policías ni fiscalizadores acompañando ese material. Las cajas fueron trasladadas en vehículos particulares no registrados. El JNE ya prepara informes para la Procuraduría con el fin de iniciar las acciones penales correspondientes. Burneo también reveló que la ONPE ocultó la magnitud de los problemas logísticos el día de los comicios (12 de abril).
Aunque miles de ciudadanos no pudieron votar, la ONPE recién informó de las dificultades a las 10:00 a.m., cuando el caos ya era generalizado.Si bien la ONPE culpó a las empresas de transporte, la fiscalización del JNE determinó que el retraso real ocurrió en el almacén por falta de personal para el embalaje, desestimando la excusa oficial.
Hasta el momento, son 85 pedidos de nulidad del proceso electoral que ya han sido presentados ante el JNE.48,000 fiscalizadores del JNE continúan consolidando informes sobre incidencias a nivel nacional

