En sus primeras declaraciones tras asumir el cargo, Balcázar explicó que, debido a la reciente transferencia de mando, aún debe estudiar a fondo el estado jurídico de Chávez. «Voy a estudiar con el canciller cuál es la situación jurídica de ella…», afirmó, resaltando que cualquier decisión deberá canalizarse estrictamente por las vías diplomáticas y legales correspondientes.
No obstante, el jefe de Estado restó urgencia al conflicto, indicando que «no cree que sea un tema tan prioritario ni difícil de solucionar». Para el presidente, la condición de asilo no debe verse como un beneficio, calificándola como una «situación penosa».
Finalmente, Balcázar hizo un llamado directo a la exministra para que responda ante la justicia peruana. Según manifestó, lo más conveniente para el país y para la propia Betssy Chávez es que el Poder Judicial resuelva su situación jurídica en territorio nacional, evitando que el asilo se convierta en un mecanismo permanente para evadir las investigaciones en curso.

