Un bebé de un año y cuatro meses fue trasladado desde Puerto Maldonado hasta Lima luego de ingerir accidentalmente una espina de pescado que comprometió sus vías respiratorias. El menor llegó en estado crítico tras sufrir un paro cardiaco y graves dificultades para respirar.
Los médicos del Instituto Nacional de Salud del Niño (INSN) San Borja realizaron una intervención de alta complejidad para localizar y retirar la espina alojada en la vía respiratoria. Antes del procedimiento, el pequeño permaneció conectado a ventilación mecánica y recibió drenajes torácicos para estabilizarlo.
La intervención permitió restablecer el paso del aire y atender las lesiones ocasionadas. Los especialistas también examinaron el esófago mediante una endoscopía y detectaron irritación, aunque descartaron daños de mayor gravedad.
El menor permaneció bajo vigilancia en la Unidad de Cuidados Intensivos Pediátricos durante los días posteriores. De manera progresiva, dejó la ventilación mecánica, redujo la medicación sedante y recuperó la capacidad de respirar por sus propios medios.
Finalmente, fue trasladado al área de hospitalización hasta alcanzar las condiciones necesarias para recibir el alta médica. Jairo regresó a Puerto Maldonado junto a sus padres, luego de superar la emergencia que puso en riesgo su vida.

