Según se informó, la presión generada dentro de la maquinaria habría ocasionado que la batería explotara y desencadenara el fuego. La emergencia fue controlada con apoyo del personal de residuos sólidos, Serenazgo y vecinos de la zona.
El hecho vuelve a poner en evidencia el riesgo de desechar baterías, pilas, celulares y otros aparatos eléctricos junto con la basura común, ya que estos elementos pueden reaccionar durante el proceso de compactación y provocar incendios dentro de los vehículos recolectores.
Ante este tipo de situaciones, se recomienda separar los residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE) y entregarlos a recicladores o puntos autorizados que puedan garantizar su manejo adecuado.

