La Municipalidad Distrital de José Luis Bustamante y Rivero inició operativos de fiscalización en distintos establecimientos con motivo de las celebraciones de Halloween y el Día de la Canción Criolla, que se conmemoran el 31 de octubre. Las intervenciones buscan prevenir incidentes y garantizar la seguridad de los asistentes, especialmente en las zonas de mayor concentración de público.
Lourdes Torres, responsable de la Subgerencia de Gestión del Riesgo de Desastres del distrito, informó que se programó la inspección de cinco locales ubicados en la avenida Dolores. Durante la intervención, realizada en coordinación con las áreas de Fiscalización y Defensa Civil, se verificaron las condiciones de funcionamiento y seguridad de los establecimientos.
Entre las principales observaciones se identificaron aspectos relacionados con el mantenimiento de las instalaciones, la señalización de seguridad y las condiciones de los sistemas eléctricos. Ante ello, el personal municipal exhortó a los responsables de los negocios a realizar las mejoras necesarias para reducir el riesgo de emergencias, como incendios u otros accidentes.
Torres también recordó que los establecimientos deben respetar el aforo máximo autorizado, mantener las zonas de seguridad debidamente señalizadas y garantizar el funcionamiento adecuado de sus instalaciones eléctricas. Asimismo, precisó que los horarios de atención deben ajustarse a las condiciones establecidas en las licencias de funcionamiento, sin que las celebraciones impliquen una ampliación automática.
La funcionaria recomendó a la población verificar las condiciones de seguridad de los locales antes de ingresar y evitar aquellos donde se desarrollen actividades que no correspondan a las autorizadas. Además, señaló que se tiene previsto realizar operativos nocturnos durante las celebraciones, a cargo del área de Fiscalización, para comprobar el cumplimiento de las disposiciones municipales.
De manera paralela, también se realizaron intervenciones en la plataforma comercial Andrés Avelino Cáceres y otros centros comerciales, donde se supervisaron actividades vinculadas con la venta de dulces, juguetes y productos alusivos a Halloween. Estas acciones buscan proteger a los consumidores y prevenir riesgos durante una jornada en la que numerosas familias y menores de edad participan en las celebraciones.

