El subdirector del Hospital Regional Honorio Delgado Espinoza, José Tanco Urday, informó que la paciente ingresó el pasado domingo con un embarazo de 36 semanas y 6 días en pleno trabajo de parto. La situación se complicó críticamente el lunes, cuando la gestante presentó dificultad respiratoria.
Tras realizarse interconsultas de emergencia con las áreas de medicina interna y cardiología, los especialistas descubrieron mediante una ecocardiografía que la mujer padecía de una patología cardíaca antigua que provocó una dilatación anormal en su ventrículo izquierdo.
De inmediato, fue trasladada a la unidad coronaria, donde sufrió un total de ocho paros cardíacos consecutivos. Al registrarse aún frecuencia fetal, los médicos la ingresaron de urgencia a la sala de operaciones para realizarle una cesárea de emergencia y salvar al recién nacido, pero lamentablemente la madre llegó sin vida y el bebé nació sin signos vitales debido a la falta de oxigenación.
«Hemos hecho la cesárea tratando de salvar al bebé, pero lamentablemente por los ocho paros ya no hubo una oxigenación adecuada», detalló el doctor Tanco. La autoridad médica enfatizó que el caso correspondía a un embarazo de alto riesgo debido a la condición de la madre.
Asimismo, reveló que en la cartilla de control de Melany solo figuraban tres chequeos prenatales, en los cuales se omitió registrar datos vitales como la frecuencia cardíaca y la presión arterial. Ante esta dolorosa pérdida, Tanco exhortó a las mujeres gestantes a acudir rigurosamente a sus controles prenatales para detectar cualquier anomalía a tiempo y prevenir desenlaces fatales.

