Jader Rizqallah está tranquilo. Después de varios años bajo investigación por el presunto delito de lavado de activos, la justicia dispuso el sobreseimiento de la causa que se le seguía por la operación mediante la cual asumió el pago de deudas tributarias del FBC Melgar. Para el empresario, sin embargo, el proceso dejó una huella que va más allá de los tribunales porque asegura que afectó seriamente su nombre y sus actividades empresariales.
“A mí me podrás criticar que no sé trabajar, que no sé nada de fútbol, todo eso te lo acepto, pero con mi nombre no. No tiene precio mi nombre, porque yo estoy acá donde estoy porque me he siempre cumplido con la gente con la que me he rodeado, con la que he trabajado, con la que estoy, y me hicieron un daño terrible en lo económico y empresarial”, declaró Rizqallah en entrevista exclusiva con los deportivos de Radio Yaraví.
El empresario, inversionista y directivo del FBC Melgar desembolsó más de S/ 3 millones a la Sunat para asumir acreencias tributarias que el club arrastraba de gestiones anteriores. Una carta suscrita por el entonces intendente Gonzalo Adolfo Silva Alvan, con fecha 27 de enero de 2017, señala que el pago de los créditos tributarios se realizó conforme a ley.
Pese a ello, Rizqallah fue denunciado por presunto lavado de activos, bajo la sospecha de que los recursos utilizados para afrontar las obligaciones del club podían tener un origen ilícito. El empresario sostiene que la investigación careció de sustento.
“Fue un proceso totalmente injusto porque yo le compro las acreencias a la SUNAT, no al bodeguero de la esquina”, afirmó.
El documento judicial obtenido por LOS DEPORTIVOS respalda el desenlace del proceso. En el acta de audiencia de sobreseimiento, la jueza Liliana Morales Cutimbo, del Primer Juzgado de Investigación Preparatoria, resolvió el pasado 26 de mayo el sobreseimiento de la causa seguida contra Rizqallah por el delito de lavado de activos, en agravio del Estado.
La resolución establece además que no corresponde fijar reparación civil y ordena el archivo definitivo de la causa, así como el levantamiento de las medidas personales y reales que se hubieran dictado contra el investigado.

“Yo trabajo desde los 16 años. A los 22 ya tenía mi propia empresa. A mí el tema este de lavado de activos me hizo un daño terrible, terrible, sin ningún sustento”, refiere el directivo.
Rizqallah recuerda que durante la investigación se levantó información de distintas áreas de su actividad financiera y empresarial.
“Me abrieron el secreto bancario, el secreto bursátil, el secreto tributario. La SUNAT manda una carta al Ministerio Público diciéndole que la operación fue impecable. Mancillaron mi nombre. Y cuando yo te digo que he trabajado empecé a trabajar a los 16 años, te lo digo porque si yo estoy donde estoy hoy es por el nombre que tengo”, sostuvo.
Pese a las críticas, asegura que nunca consideró abandonar el club. “Yo entiendo ese malestar del hincha porque yo lo comparto. Pero yo agarré el club en el 2014 cuando nadie quería venir, que nadie quiso tomar, porque sabes que el club estuvo 2 años abandonado, eso lo sabes, lo sabes tú y todos los hinchas”.
Rizqallah, quien asumió las riendas del club en 2014 y un año después logró el título nacional de 2015, afirma que mantiene el objetivo de llevar nuevamente al FBC Melgar a conquistar un campeonato nacional y alcanzar protagonismo internacional. También hizo un llamado a los empresarios arequipeños para respaldar al club, dialogar y trabajar conjuntamente para que la institución siga creciendo.

