El Gobierno del Perú anunció este 1 de setiembre la ruptura de relaciones diplomáticas con Irán, debido al deterioro de la democracia y las vulneraciones de derechos humanos en ese país.
La Cancillería cuestionó la represión de manifestaciones, las restricciones a la libertad de prensa, la discriminación contra mujeres y niñas y la persecución de opositores políticos.
Asimismo, expresó preocupación por las restricciones al tránsito marítimo en el estrecho de Ormuz, por su impacto en la navegación internacional, los precios de la energía y las cadenas de suministro.
Perú también rechazó la escalada de conflictos en Medio Oriente y las trabas impuestas por Irán a los inspectores del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA).
La decisión fue comunicada mediante una nota diplomática. Sin embargo, la ruptura no implica el fin de las relaciones consulares, que continuarán para atender y proteger a los ciudadanos de ambos países.

