El director del Centro de Gobierno de la Universidad Católica San Pablo, Carlos Tímana, explicó que este incremento evidencia un cambio importante en la dinámica criminal de la ciudad. Según detalló, los delitos ya no son cometidos mayoritariamente por un solo delincuente, sino que existe una creciente participación de grupos de dos o tres personas que actúan de manera organizada para cometer robos y asaltos.
El estudio también identificó que las mujeres son actualmente las principales víctimas de la delincuencia en Arequipa, especialmente en delitos como el hurto en la vía pública y el robo en el transporte urbano. Asimismo, la mayoría de víctimas se encuentra entre los 18 y 45 años, mientras que los presuntos responsables suelen ser jóvenes de entre 18 y 30 años.
Entre los delitos más frecuentes figuran el hurto en el transporte público, el robo al paso y los arrebatos en la vía pública. Sin embargo, los investigadores advirtieron un crecimiento preocupante en otros delitos que antes tenían una incidencia menor, como el hurto a viviendas, el robo de vehículos y autopartes, así como la extorsión, considerada ahora un delito emergente que representa alrededor del 6 % del total de hechos victimizantes registrados.
Otro aspecto alarmante es el bajo nivel de denuncias. El informe señala que solo el 18 % de las víctimas acude a las autoridades, lo que evidencia un importante subregistro y una pérdida progresiva de confianza en instituciones como la Policía Nacional y el serenazgo.
Respecto a los lugares donde ocurrieron los hechos delictivos, las víctimas señalaron a Cerro Colorado, Paucarpata y José Luis Bustamante y Rivero como los distritos con mayor incidencia. No obstante, cuando se consultó a la población sobre los lugares que evita frecuentar por temor a ser víctima de la delincuencia, Jacobo Hunter apareció como el distrito con peor percepción de inseguridad, seguido de Cerro Colorado.
El estudio, realizado en los 14 distritos más poblados de Arequipa Metropolitana, ya fue entregado a autoridades municipales y será remitido también a las comisarías de la ciudad. Los especialistas esperan que la información sirva como insumo para fortalecer las estrategias de prevención y desarrollar políticas orientadas a combatir el avance del crimen organizado en la región.

