En las inmediaciones del óvalo de la plataforma comercial Andrés Avelino Cáceres, transportistas han instalado unidades con destino al santuario de la mamita de Chapi de manera ilegal. A pesar de que las celebraciones centrales están próximas, el flujo de pasajeros —en su mayoría comerciantes— ha comenzado a intensificarse, motivando la concentración de estos vehículos.
La actividad se concentra principalmente en dos puntos críticos: el paradero informal ubicado en el grifo Primax, donde se contabilizaron al menos cinco minivanes, y la zona opuesta, que presenta una mayor aglomeración con aproximadamente nueve unidades, incluyendo un bus de gran tamaño (categoría M3). En estos puntos, los denominados «jaladores» captan a los devotos y comerciantes ofertando pasajes cuyos precios oscilan entre los 20 y 25 soles, dependiendo de la demanda del momento.
El pasaje, a comparación de la semana pasada, registra un incremento de 5 soles.

