Una trabajadora del Instituto Nacional Penitenciario (INPE) fue condenada a seis años de pena privativa de libertad efectiva por intentar ingresar accesorios de comunicación al penal de mujeres de Arequipa.
El Ministerio Público acreditó que la sentenciada, identificada como Maritza G. Márquez N., intentó introducir cargadores, cables USB y audífonos al establecimiento penitenciario. Según la Fiscalía, estos objetos podían facilitar comunicaciones no autorizadas dentro del penal.
El fiscal adjunto Jersson Luis Neyra Morales sustentó que la conducta resulta especialmente grave al tratarse de una trabajadora del propio sistema penitenciario, lo que implica una vulneración de sus deberes funcionales y de la confianza institucional.
Además de la condena penal, el Poder Judicial dispuso la inhabilitación de la sentenciada, impidiéndole ejercer cargos públicos. El caso también dio lugar a acciones administrativas disciplinarias, en el marco de las medidas adoptadas frente a hechos que afectan la seguridad penitenciaria.

