La ONG U-Manos planteó que la Universidad Nacional de San Agustín (UNSA) implemente una evaluación psicológica como parte del examen de ingreso, ante la creciente preocupación por el bienestar emocional de la población juvenil.
Además, se propuso incorporar un curso de Educación Emocional dentro de la malla curricular universitaria, con el fin de que los estudiantes aprendan a identificar, regular y comunicar sus emociones sin estigmas.
La iniciativa surge luego de diversos casos recientes que han puesto en evidencia la fragilidad de la salud mental en jóvenes.
“Tener un curso de educación emocional va a permitir a nuestros jóvenes reconocer, regular y comunicar emociones para que no crean que el camino en caso de tener un problema sea matarse o matar”, señaló la representante de la organización, Fiorella Mattos.
Mattos subrayó que una evaluación psicológica no vulneraría la privacidad del postulante, sino que permitiría detectar a tiempo señales de estrés, ansiedad, depresión u otros factores que podrían afectar su adaptación académica y social.
Finalmente, se exhortó a las autoridades universitarias a fortalecer sus departamentos de apoyo emocional y a asegurar atención en todos los turnos, como parte de un plan integral de prevención y acompañamiento estudiantil.

